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Académico del Departamento de Ingeniería Química ofrece Conferencia en Cámara de Diputados

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La “Comisión Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía” de la Cámara de Diputados dirigida por su presidenta, Honorable Diputada Adriana Muñoz, convocó a la celebración del Día Mundial de Lucha Contra la Desertificación, el pasado lunes 17 de junio, desarrollando una jornada titulada “Desertificación y Sequía: análisis de la situación actual, proyecciones y propuestas”.

El profesor Dr. Aldo Saavedra Fenoglio, académico del Departamento de Ingeniería Química y co-responsable del Laboratorio de Procesos de Separación con Membranas (LabProSeM) de la misma unidad académica, expuso el trabajo denominado: “Una apuesta frente a la escasez: Es la desalinización una alternativa?.

En su ponencia, el prof. Saavedra indicó que siendo el agua un componente vital para sustentar los ciclos biológicos del planeta y todas las actividades relacionadas con el ser humano, tanto los fenómenos derivados del cambio climático global como el exponencial aumento en el consumo de recurso agua ha provocado que en diversas regiones y países del mundo, el recurso agua está prácticamente agotado y/o contaminado, poniendo en riesgo incluso la satisfacción de las necesidades básicas de la población.

Se estima que existen unos 1.400 millones de Km3 de agua en el mundo, de los cuales el 97,5% es agua salada, cuyos altos niveles de salinidad (cercanos al 4%) no permiten sostener la vida humana y las actividades agrícolas e industriales. Del 2,5% restante de agua dulce, casi el 70% corresponde a agua congelada en polos y glaciares. Este escenario complejo ha estimulado el desarrollo y aplicación de procesos y tecnologías de desalinización, purificación y reutilización de aguas, aspectos que se analizan a continuación.

La desalinización a escala comercial se inició a fines de los año 50, cuando se instalaron las primeras unidades (evaporadores) con capacidades entre 500 y 10.000 m3/día. Estas unidades térmicas se utilizaron mayoritariamente para desalar agua de mar, tradicionalmente concebida como una fuente de “capacidad infinita”, capaz de suplir las necesidades de agua a tratar y sin sufrir modificaciones perceptibles. En los años setenta se verificó un salto cualitativo desde el punto de vista de la oferta tecnológica, cuando surgen los procesos de membranas de electrodiálisis (ED) y de osmosis inversa (RO). La electrodiálisis fue empleada para purificar aguas salobres y la osmosis inversa para un amplio espectro de concentraciones salinas.

En los años ochenta, la desalinización de aguas, particularmente la proveniente del mar, se estableció como una actividad a gran escala. A partir de ese momento, las tecnologías térmicas evaporativas fueron perdiendo terreno frente a la osmosis inversa, gracias al desarrollo de nuevos materiales poliméricos, a sistemas de bombeo más eficientes, con recuperación de energía y a la aplicación de sistemas inteligentes de control de proceso para la planta de osmosis.

En la actualidad, más de 150 países del mundo utilizan desalinización de aguas, siendo los más importantes en cuanto a capacidad instalada Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Israel, España, Kuwait, Argelia, China, Qatar, Japón y Australia. Es interesante destacar el caso de Arabia Saudí, el cual está liderando la producción de agua purificada en el mundo, calculándose que cuatro de cada cinco litros que se consumen en el país provienen de plantas desalinizadoras.

Actualmente, se contabilizan unas 16.500 plantas desalinizadoras operando a nivel mundial, con una capacidad instalada total de unos 68 millones de m3 de agua purificada/dia, y que atienden a más de 300 millones de personas. El agua de mar es el gran reservorio de alimentación líquida y la tecnología es predominantemente la osmosis inversa (supera el 68%), debido a sus menores costos, facilidad de operación y a una mayor capacidad de adaptarse a cambios en el tipo de alimentación líquida.

En Chile también se está empleando osmosis inversa para satisfacer requerimientos de agua potable y para procesos industriales y mineros. Algunos ejemplos de esta situación lo constittuyen la planta de osmosis inversa en Antofagasta (AguasAntofagasta La Chimba), que produce 52.000 m3/día de agua, recurso que es utilizado para satisfacer gran parte del consumo potable de la ciudad. Otro ejemplo es el proyecto en la División Radomiro Tomic (proyecto RT Sulfuros), en el cual utilizará agua de mar desalada en sus operaciones. Es la primera vez que Codelco incorpora el uso de agua desalada en sus proyecto, para los procesos de la operación, lo que permite no aumentar el consumo de agua fresca de cordillera.

Esta agua de mar será captada en el borde costero y posteriormente tratada en una planta desaladora de osmosis inversa, ubicada a 14 kilómetros al sur de Tocopilla. El agua desalada será conducida hacia las instalaciones de la División RT, a 3.000 metros sobre el nivel del mar, mediante una tubería de 48" de diámetro y una longitud de 160 kilómetros.

Fuente: http://www.fing.usach.cl/sitioFING/index.php/entrevistas/424-academico-de-ingenieria-quimica-ofrece-conferencia-en-dia-mundial-de-lucha-contra-la-desertificacion-y-sequia

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